viernes, 4 de julio de 2014

Bitácora n°3 del Segundo Bimestre: Llanavilla en el SA

El sábado 21 de Junio fue el turno de los niños de Llanavilla de conocer nuestro colegio. Para esto nos preparamos toda la semana previa, desde organizar una visita al salón primero F del colegio para así poder ver como se hace una clase de Inglés hasta crear el sílabo de la clase.
Personalmente yo estaba muy emocionada por esta sesión, ya que hace aproximadamente dos semanas que no veía a los niños. Quería hablar con ellos sobre sus notas, ya que en sus prácticas no habían salido con las notas que yo esperaba, lo que sinceramente me hizo sentir decepcionada, porque llegue a sentir que todo lo que me esforzaba para enseñarles no llegaba a ellos, lo que me hizo cuestionarme sobre si realmente yo era el problema o era el poco interés que los niños le ponían a la clase. Finalmente me di cuenta que era algo de los dos, ya que el poco interés de los niños puede ser consecuencia de mi papel como profesora, es muy probable que las dinámicas de hago no son de su gusto o los temas es por esto que decidí mejorar yendo a ver una clase de primer grados del colegio.
Llegó el día sábado, por algunos problemas de comunicación los niños llegaron más tarde de lo esperado, pero eso no intervino en que la clase salga bien. Fue increíble ver su cara de asombro al ver los edificios y lo grande que era el colegio. Los llevamos a cuarto “E” mi salón de clase y me parecía asombroso asumir el papel que todos los días asumen mis profesores, y de alguna manera mi hizo apreciar su trabajo ya que al ese salón ser más grande es más difícil mantener controlados a los niños.
Empezamos utilizando el proyector ya que nos pareció que debíamos hacer actividades que no podemos hacer en Llanavilla, asi que mostramos videos donde los niños podían cantar, luego hicimos un repaso de todo y finalmente ensalada de frutas. Nuestro gran problema sigue siendo l conducta de los niños, se levantan de la silla y se ponen a correr por el salón, hablan en clase y no sabemos cómo controlarlo aun, tome una estrategia  que había visto en la clase que fui de primer grado, la cual era por mesas designar un líder y que este ayude con el control de sus compañeros, sin embargo funciono solo los primeros minutos. Su inadecuado comportamiento llegó a tal punto que enserio me moleste y comencé a gritar, lo que no me suele pasar ya que me considero una persona con bastante tolerancia, sin embargo los niños no escuchaban mis indicaciones y  no hacían silencio. Cuando estaba regañando a todo el salón, Fabricio me toca la mano y me dice: Te quiero. Realmente esto toco mi corazón, darme cuenta que a pesar de haber estado llamándoles la atención ya he llegado a tener el cariño de un niño es impresionante. Lo único que atiné a hacer fue dejar de gritar y darle una abrazo y decirle que yo también pero que necesitaba que guarden silencio. Él me prometió que se portaría bien y que me ayudaría a que sus compañeros también lo hagan.
Finalmente pudimos acabar la clase, aun que no salió como esperábamos y fue el día en que más he gritado en toda mi vida, entregarles unas horas de mi vida a la semana me hace sentir feliz, enseñarle a estos niños me hace olvidarme de todo los trabajos, proyectos o cualquier problema que pueda tener por lo menos por una hora.

Experiencias CdD:
Organiza actividades: Esta experiencia la realicé al planear la clase, es decir hacer el sílabo, además de proponer distintas actividades como la preparación de ensalada de frutas entre otras dinámicas.
Trabaja en comunidad: El sílabo no lo hago sola, para realizarlo nos reunimos un día de la semana y entre las 4 personas que enseñan conmigo primero y segundo grado armamos la sesión de clase.
Se compromete y esfuerza:  Fue difícil enseñar en una clase donde todos hablaban, fue difícil empezar a alzar la voz para llamar su atención, pero a pesar de todas estas dificultades no tiraba la toalla y seguía esforzándome para poder hacer mi clase. Esto me motiva más para querer ir a Llanavilla

Siente con la iglesia y el mundo: Me puse en el papel de mis profesores, me di cuenta que lo que hacen ellos no es tan fácil. Ahora sé lo que ellos sienten al a veces yo no hacerles caso o comportarme de una manera inadecuada en el salón, por lo que a partir de hora me pondré en sus zapatos  y seré como yo espero que sean mis alumnos de Llanavilla.




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